¿Quien nos iba a decir que un día como el de ayer, 10 de marzo de 2026 nos íbamos a reunir para de un premio a título póstumo a Eva? Aunque ya hemos acudido a más de un evento sin ella, aún se nos hace raro ver su foto, que nos hace recordar aún más su ausencia. Y es que no nos damos cuenta de las personas que tenemos a nuestro lado hasta que las perdemos. Un día están, lo dan todo por una causa y todo transcurre con total normalidad, y a los pocos días no está. Así era Eva, dándolo todo hasta poco antes de decir adiós. Todo un modelo para todos y todas las que hoy tratamos de continuar su legado de la mejor manera que podemos.

Allí estuvo su hijo, Fernando, para recibir el Premio CERMI en la categoría Activista Trayectoria Asociativa. Con este galardón, se premió una vida dedicada a que las personas con discapacidad orgánica tuvieran una mejor calidad de vida. La entrega tuvo lugar en el Hospital Universitario Virgen del Rocío, de Sevilla, su hospital, al que acudieron representantes de la Federación Nacional de Enfermos hepáticos y transplantados (FNETH), agrupación que ella misma fundó y presidía desde hacía años.

Allí estuvo también el presidente de la AHEMAD y tesorero de la FNETH, Jesús Fargas Prieto, rodeado de otros compañeros de asociaciones venidos de todas partes del territorio nacional.

Aquí se puede ver el acto en diferido para aquellos que no pudieron verlo.